En este 2013 perdoné errores casi imperdonables.
Intenté sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables, me decepcioné de personas que pensé que nunca me decepcionarían, sonreí cuándo no podía, hize amigos eternos, lloré oyendo música y viendo fotos. Llamé solo para escuchar una voz, pensé que me moría de tanta tristeza, tuve miedo de perder a una persona especial y al final la perdí, pero sobreviví! Y todavía sigo viva!
Aprendí que el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario