Hay momento de la vida que pasan tan deprisa,
que te paras a pensar y crees que ha sido todo como una película.
Lo cierto que los ratos bueno pasan demasiado rápido y los malos,
cuestan mucho de digerir.
Aunque si te para a reflexionar te das cuenta que todo tiene su ¡porque!
Aprender de los malos momentos y vive siempre al máximo los buenos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario