Dicen que la vida es un sueño y los sueños, sueños son, soy de los que creen que hay que vivir los sueños y no soñar la vida. Y es que para alcanzar un sueño hay que estar bien despiertos.
Para cumplir los sueños es necesario conocerse a uno mismo, trabajar el día a día, resolver conflictos o saber enfrentarse a las dificultades, disfrutar de las cosas buenas y no amargarse por nada, conectar afectivamente con los demás, saber recuperarse de las cosas que han salido mal.
Fomentar un sentimiento cotidiano de eficacia y responsabilidad personal, visionando con intensidad emocional nuestros deseos de sueños muy concretos.
Los sueños son nuestras posibilidades y los deseos aligeran el esfuerzo para conseguirlos.
"Debo construirme el hábito de acostarme cada día con la sensación de haber hecho algo por mis sueños".

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