Por un momento deja de pensar en eso que te abate, deja de pensar en eso que te ha robado la atención los últimos días y vuelve tu mirada a las cosas que tienes, a las bendiciones que Dios te ha dado, a lo que para ti quizá sea poco, pero que realmente es mucho, si tenemos en cuenta que no somos merecedores de sus bondades y sus misericordias, pero aun así, Dios nos bendice.
No hay comentarios:
Publicar un comentario