La meta final de la verdadera educación es no sólo hacer que la gente haga lo correcto, sino que disfrute haciéndolo; no sólo formar personas trabajadoras, sino que amen el trabajo; no sólo individuos con conocimientos, sino con amor al conocimiento; no sólo seres puros, sino con amor a la pureza; no sólo personas justas, sino con hambre y sed de justicia. (John Ruskin)
No hay comentarios:
Publicar un comentario