Pon atención:
A las puertas de oportunidades que se te abren.
A la mano extendida que te ofrece amistad.
A la sonrisa que te alienta porque cree en ti.
A la mirada honesta de quién te comprende.
A la crítica franca que se brinda para mejorar.
Al abrazo que recibes para tu consuelo.
Al aplauso que te motiva a triunfar.
Al favor que se te oorga porque creen en ti.
¡Si estas distraido quejandote,
si estas cegado de ego y de orgullo
no te darás cuenta
que Dios no te ha dejado solo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario