Abre los ojos, y cada vez que des un paso, hazlo de corazón. Abre los ojos dentro de ti, en esta fascinante ciudad del corazón. Mira a tu alrededor y contempla estas preciosas avenidas. Y mira cómo se acerca a ti la paz. Quédate quieto. Quédate muy, muy quieto, para que la paz pueda encontrarte. No te muevas. No te muevas… Deja que se acerque, deja que te acaricie, deja que te envuelva. Deja que ese maravilloso amor que nace en tu interior se acerque y te abrace. Quédate quieto… muy, muy quieto. No te escondas en un rincón, en una idea, en un sueño. Sitúate en la calle más ancha, en medio del cruce más transitado. Quédate a la vista, y quédate muy quieto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario