Bienvenidos

Has llegado a nuestro rinconcito especial en dónde encontrarás pensamientos, reflexiones, tarjetas y mucho más, acompáñanos y disfruta de nuestro espacio hecho con mucho cariño para tí...esperamos que sea de su agrado.

martes, 6 de mayo de 2014

A mi padre...

No me des todo lo que te pida; a veces yo sólo pido para ver hasta cuánto puedo obtener. No me ordenes; si en vez de órdenes, me pidieras las cosas, yo las haría más rápido y con más gusto. Cumple las promesas buenas o malas; si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir peor que los demás, entonces seré yo quien sufra. No corrijas mis faltas delante de nadie; enséñame a mejorar cuando estemos solos. No me grites, te respeto menos si lo haces y me enseñas a gritar a mí también y no quiero hacerlo. Déjame valerme por mi mismo; si tú haces todo por mí, yo nunca aprenderé. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que me dices. Cuando yo haga algo malo, no me exijas que te diga por qué lo hice, y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también. No me digas que haga una cosa y tú no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca lo que tú digas y no hagas. Enséñame a conocer y amar a Dios, pero de nada sirve si yo veo que ustedes no conocen ni aman a Dios. Cuando te cuente un problema mío, no me digas: “no tengo tiempo de boberías” o “eso no tiene importancia”; trata de comprenderme y ayudarme. Y quiéreme y dímelo, me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario