“Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo (…) Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte. Que se puede estar muerto en vida. Que se siente con el cuerpo y la mente. Que cuesta ser sensibles y no herirse. Que herirse no es desangrarse. Que para no ser heridos, levantamos muros. Que quien siembra muros no recoge nada. Que casi todos somos albañiles de muros. Que sería mucho mejor construir puentes. Que sobre ellos se va a la otra orilla, y también se vuelve. Que volver no implica retroceder. Que retroceder puede ser también avanzar. Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.”

PARA LOS QUE LEVANTAN MUROS Y NO PUENTES
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